
Las zonas de operación se definen por el nivel relativo de amenaza. Estas designaciones determinan dónde se permite operar ciertas acciones y personal específico. Como resultado, y para una respuesta más segura y eficiente, identificamos y etiquetamos áreas en la escena en base a nuestro conocimiento de las amenazas potenciales en cada una de esas áreas. Hacemos esto asignando identificadores: la zona caliente, las áreas de mayor riesgo; la zona cálida, zona de riesgo intermedio; y la zona fría, áreas de menor riesgo con respecto al incidente.